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Guías de Precios de Albañiles
7 guías de precios disponibles · Precios actualizados en 2026
En esta sección encontrarás 7 Guías de Precios de Albañiles actualizadas en 2026, elaboradas con datos reales de profesionales en activo de toda España. Cubrimos los trabajos más habituales en viviendas: alicatado de baños, cambio de azulejos en baño y cocina, instalación de suelo porcelánico, cambio de suelo completo y derribo de tabiques con redistribución de estancias.
Todas las guías de precios de albañiles

¿Cuánto cuesta cambiar el suelo de la cocina? Precio y Presupuestos.
500€ - 2500€
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¿Cuánto cuesta cambiar solo los azulejos del baño? Precio y Presupuestos.
440€ - 2500€
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¿Cuánto cuesta instalar suelo porcelánico por m²? Precio y Presupuestos.
44€ - 168€/m²
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¿Cuánto cuesta cambiar azulejos del frente de cocina? Precio y Presupuestos.
400€ - 1120€
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¿Cuánto cuesta alicatar un baño por m²? Precio y Presupuestos.
25€ - 150€/m²
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¿Cuánto cuesta cambiar el suelo de toda la casa por m²?
8€ - 150€/m²
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¿Cuánto cuesta tirar un tabique y redistribuir estancias? Precio y Presupuestos.
500€ - 15000€
Ver guíaRevestimiento cerámico: los factores que más condicionan el precio por m²
El precio de alicatar o colocar suelo cerámico varía significativamente entre presupuestos para trabajos aparentemente idénticos. Detrás de esa variación hay cuatro factores técnicos concretos que conviene entender antes de comparar ofertas.
El formato de la pieza. Colocar una pieza estándar de 30x60 cm es más rápido y genera menos merma que colocar un porcelánico de gran formato de 60x120 o 120x120 cm, que requiere más tiempo de preparación del soporte, mayor precisión en la colocación y tiene un riesgo de rotura durante el corte significativamente más alto. El precio por m² de mano de obra de gran formato puede ser entre un 30 % y un 50 % mayor que el de formato estándar, independientemente del coste del material.
El estado y planimetría del soporte. Un soporte irregular, con restos de adhesivo antiguo o con variaciones de nivel superiores a los 3 mm por metro lineal requiere trabajo de preparación previo —picado, regularización o aplicación de mortero nivelador— que no siempre aparece desglosado en el primer presupuesto. Verificar explícitamente si la preparación del soporte está incluida es la pregunta que más diferencia presupuestos comparables.
El patrón de colocación. La colocación en junta recta es la más rápida; la colocación en diagonal, a espiga o con patrones combinados multiplica el tiempo de trabajo y la merma de material, lo que eleva el coste tanto de mano de obra como de material necesario. Una pieza colocada en diagonal puede generar hasta un 15-20 % más de merma que la misma pieza en junta recta.
El tratamiento de los encuentros y esquinas. Los remates en esquinas exteriores, los encuentros con sanitaria, los pasos de instalaciones y la colocación de piezas especiales —rodapiés, cenefas, piezas de escalón— son las partidas donde más se diferencia un trabajo bien ejecutado de uno descuidado, y las que más frecuentemente generan discrepancias entre el precio presupuestado y el coste real.
Porcelánico o azulejo: cuál es la diferencia que importa
En el mercado del revestimiento cerámico, la confusión entre azulejo y porcelánico es frecuente y tiene consecuencias prácticas en la elección del material adecuado para cada espacio.
El azulejo —técnicamente baldosa cerámica de revestimiento— es un material de baja o nula absorción de agua en su cara vista pero poroso en su masa, más ligero y más fácil de cortar. Es la solución habitual para revestimiento de paredes en baños y cocinas donde no hay exigencias de carga mecánica.
El porcelánico tiene una absorción de agua prácticamente nula en toda su masa, lo que lo hace idóneo para suelos —incluidos exteriores— y para espacios con humedad intensa. Su mayor densidad y dureza lo hace más resistente al desgaste pero también más difícil de cortar, especialmente en grandes formatos. En suelos de zonas húmedas o en exteriores, el porcelánico no es una opción de mayor calidad: es la opción técnicamente correcta.
Una distinción relevante que con frecuencia se pasa por alto: el porcelánico rectificado —cortado con precisión milimétrica tras la cocción— permite juntas de colocación de 1-2 mm que dan un aspecto de continuidad muy diferente al del porcelánico estándar con juntas de 3-5 mm. La colocación del rectificado es más exigente en cuanto a planimetría del soporte y precio de mano de obra, pero el resultado estético es significativamente distinto.
Tirar un tabique: lo que hay que saber antes de pedir presupuesto
La guía de derribo de tabiques es la de mayor variabilidad de precio del hub —entre 500 y 15.000 €— y la que más riesgo tiene de derivar en un presupuesto que se dispara durante la obra si no se han resuelto previamente los condicionantes estructurales. Antes de pedir cualquier presupuesto de derribo, hay tres preguntas que deben tener respuesta.
¿Es un tabique o un muro de carga? Esta es la pregunta fundamental y la única que determina si el derribo es una obra sencilla o una intervención estructural. Un tabique es un elemento de compartimentación sin función estructural que puede derribarse sin afectar a la estabilidad del edificio. Un muro de carga es un elemento estructural que transmite cargas verticales al forjado inferior: su eliminación requiere instalar una viga —de acero, hormigón o madera laminada— que asuma esa función, lo que implica cálculo estructural, proyecto técnico en la mayoría de los casos y un coste de obra significativamente mayor. La distinción no siempre es evidente a simple vista, y en edificios de cierta antigüedad con estructuras mixtas o modificadas, puede requerir la inspección de un técnico antes de presupuestar.
¿Qué instalaciones atraviesan el tabique? Las tuberías de fontanería, los cables eléctricos, los conductos de ventilación o las bajantes que pasen por el tabique a derribar deben desviarse o protegerse antes de la demolición. Esta partida —que puede implicar la intervención de fontanero y electricista además del albañil— no suele estar incluida en el primer presupuesto de derribo y puede representar una parte relevante del coste total.
¿Qué acabados hay que reponer? Derribar un tabique deja el suelo, el techo y las paredes adyacentes con trazas visibles de la demolición: rozas en el pavimento, manchas de mortero en el techo, irregularidades en las paredes colindantes. La reposición de estos acabados —suelo, pintura, yeso, alicatado si lo hubiera— es una partida que debe estar explícitamente incluida o excluida en el presupuesto, porque su coste puede ser similar o superior al del propio derribo.
Qué debe incluir un presupuesto de albañilería bien detallado
Un presupuesto de albañilería que solo indica el precio total sin desglosar las partidas de preparación de soporte, material y mano de obra no es comparable con ningún otro. En trabajos de revestimiento, verifica que especifica la superficie exacta a tratar, si la retirada del revestimiento existente está incluida, el trabajo de preparación del soporte, la referencia o características del material a colocar y si está incluido en el precio o se presupuesta aparte, el patrón de colocación y el tipo de junta, y los remates y piezas especiales. En trabajos de derribo, verifica además si incluye la valoración estructural previa, la gestión de las instalaciones afectadas, la reposición de acabados y la gestión y transporte de los escombros generados.
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